domingo, 5 de febrero de 2012

Sentados. La luna, vos y yo. Hace tanto que no te veo, un año para ser precisos.

Presto atención hasta como levantas las cejas. No paso un día, era como el primer dia que te vi en la esquina con esa valija.

Son las tres de la mañana, y me resigno a volver a darte un beso. Me agarras de la mano, la refleja la única luz de la calle. Las miro entrelazadas y pienso en pasar el resto de mi vida. Te das vuelta, me miras con esos ojos de ‘no te vayas núnca’ y me das el beso más tierno que me diste jamás. ‘Volvió mi alma a mi cuerpo’ pensé. Disfrutaba hasta tus caricias por compromiso. Te extrañaba tanto, te amo tanto. No podía evitar mirarte y armar una vida con vos. Simplemente decidí que seas el hombre de mis sueños.

Hoy compruebo que pase lo que pase, sos la otra parte de mi vida. Sos indispensable.

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